Bariloche, paraíso para quedarse con tierras ajenas por vía judicial

“Río Negro” recorrió tribunales, entrevistó abogados, funcionarios locales y conversó con actores sociales y la mayoría coincidió en ubicar el inicio de la historia entre las décadas del 40 y del 50, cuando comenzó el auge del loteo de tierras en diferentes zonas emblemáticas de Bariloche.

Así fue como muchas familias e inversores de Buenos Aires compraron terrenos sin siquiera conocer la ciudad. Y así fue como algunos, cuando terminaban de pagar la última cuota se daban cuenta de que el vendedor no existía más o que su terreno estaba ocupado. Otros no terminaron de pagar y esas parcelas quedaron a la deriva. Lo cierto es que por una u otra razón, se generaron condiciones para el desarrollo de prácticas especulativas, en una ciudad donde el metro cuadrado de tierra que en Roca o en Cipolletti cuesta 100 dólares puede trepar hasta cinco veces ese valor si es en costa de lago.

“La usucapión es la figura que más se utiliza para juicios fraudulentos”, explica un abogado del foro barilochense con experiencia en el tema. Su afirmación fue ratificada por el actual titular del Instituto Municipal de Tierra y Vivienda, Gustavo Gennuso (ver aparte).

“La existencia de numerosos terrenos baldíos ha alentado a personas desaprensivas a inventar posesiones con el afán de obtener –trámite judicial de prescripción adquisitiva mediante– un título válido sobre estos inmuebles. Así encontramos usucapiones de lotes baldíos donde el pretenso adquirente reside en Buenos Aires y posee una casa de vacaciones lindera al predio que pretende prescribir. Esto ocurre en zonas de enorme valor inmobiliario como Villa Catedral, o el extremo de otorgarse sin prueba concluyente –como exige toda la doctrina y jurisprudencia en la materia– fracciones de varias hectáreas a una sola persona”, agrega el letrado.

Fuente:Diario Río Negro (nota completa)